/
estás leyendo...
Biodiversitat, Història

Gente del barro ¿o del cemento?

“Gent del Fang” es como Jaume Codina i Vilà, historiador del Prat de Llobregat, denominaba a los primeros pobladores del Delta, haciendo referencia a los terrenos pantanosos que lo ocupaban. Aquella romántica estampa, desbordante de biodiversidad, ha sido sustituida inexorablemente por cemento y hormigón.

Raúl Bastida.

No es ningún fotomontaje, ni una postal de una isla paradisiaca en las antípodas. Hasta mediados del siglo XX el Llobregat, incluso a su paso por el Baix Llobregat, era un lugar donde la gente iba a bañarse, a pescar, a descansar bajo la sombra de frondosos álamos… Pero el desarrollismo incontrolado de los 60-70 propició una fiebre industrial y urbanística que derivó en una profunda transformación del Delta del Llobregat. Rubricatus, nombre con el bautizaron los romanos a este río, no se salvó de la quema y pasó de ser un ecosistema fluvial a una cloaca a cielo abierto.

Río Llobregat, Archivo Municipal del Prat de Llobregat

La desnaturalización del tramo final del Llobregat

La mentalidad mercantilista del sistema solventó de un plumazo la inconveniente dinámica natural de un río mediterráneo que se desborda periódicamente por el régimen torrencial de las precipitaciones con la erradicación del bosque de ribera y la canalización de sus márgenes. Los vertidos fabriles y domésticos de gran parte de las poblaciones del Baix Llobregat, L’Hospitalet y Barcelona llegaban al río sin depuración previa alguna, devastando cualquier forma de vida posible.

Incluso se ninguneó la esencia de este río encorsetando el tramo de la Vall Baixa entre numerosas infraestructuras viarias (una autopista, una autovía, dos carreteras comarcales, tres líneas de ferrocarriles, el AVE…), todas ellas sobre la cubeta de inundación, lo cual hipoteca la seguridad de estas vías ya que menosprecia los periodos de retorno de las crecidas de este río.

Por último, el colofón de desviar el río en su tramo final, nada menos que 2 km y medio. Una obra que ya fue declarada ilegal por la Unión Europea – con la consecuente multa que hubimos de pagar todos los contribuyentes (ver nuestro artículo Sobreviviendo a un desvío).

¿Recuperando el río Llobregat?

Pero en la década de los 80 la comunidad científica comenzó a alertar de las graves consecuencias que estaba generando el modelo consumista y productivista a escala global. En 1987, desde la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas (CMMAD), se elabora un documento conocido como Informe Brundtland donde se acuña el término “desarrollo sostenible”. La clase política, a pesar de no creerse este concepto, lo incorpora a su discurso para aparentar ante la opinión pública y la sociedad que se interesan por la conservación del medio ambiente y el bienestar social.

Producto de esta falsa preocupación se han ido produciendo innumerables actuaciones por parte de las administraciones que nos venden como ejemplos de la conservación del medio natural. Un caso flagrante lo encontramos en el flamante Parc Fluvial que se inauguró en diciembre de 2008 en el Llobregat a su paso por Sant Boi. Con la excusa de facilitar el acceso a la ribera del río para los viandantes, coartado por otra infraestructura (la carretera comarcal que une la ciudad con Pallejà) el consistorio aprovechó para crear un equipamiento urbano, convirtiendo una ribera fluvial en proceso de regeneración en un jardín.

Fotos de las obras de acceso al río de Sant Boi del Fotoblog de Ricardo.

Un antes y un después para el río Llobregat a su paso por Sant Boi

Antes de esta nada módica actuación, las orillas del río estaban colonizadas por vegetación arbustiva que debía parecerles maleza a los gestores, algo antiestético o de aspecto abandonado, así que para comenzar rasuraron este incipiente bosque de raíz. El camino rural de tierra que discurría paralelo al lecho fluvial lo han sepultado bajo el cemento para evitar que los ciudadanos se manchen de barro y polvo.

Para contribuir a la recuperación de la vegetación autóctona han plantado unas hileras perfectamente alineadas de sauces llorones (árboles asiáticos comunes en jardinería, en lugar de especies locales). El puente, que debería ser funcional y discreto para integrarse en el paisaje, se ha convertido en el protagonista del parque con sus dimensiones desproporcionadas, su estética urbanita de cemento y su decoración de topos folclóricos.

Este desaguisado se enmarca en un proyecto de las administraciones locales y autonómicas para la recuperación medioambiental del río Llobregat. Pero es una recuperación ¿o un ajardinamiento? En el fondo es más de lo de siempre: tratar de seguir sometiendo al río, lo que es la vegetación típica de ribera, que daba cobijo a numerosas especie de aves, se elimina como quien corta el césped, se dragan los sedimentos, cuando éstos son la vida de los estuarios, no se respeta el cauce, pese a que los ríos tienen su dinámica y es bien conocido que no es inteligente luchar contra ella. La historia se repite.

Una ribera irreconocible

Una vecina de Sant Boi nos escribía para contarnos como sus abuelos no reconocían el río cuando habían vuelvo a pasear por él. No se entiende que se inviertan recursos en actuaciones faraónicas, millonarias, de cara a la galería; mientras otras más urgentes como la mejora de la calidad biológica de las aguas se sigue aplazando. Según Narcís Prat, catedrático de Ecología de la Universidad de Barcelona:

“La calidad del agua del bajo Llobregat ha mejorado los últimos años gracias a un aumento del número de plantas depuradoras. Sin embargo, tal constatación no ha estado acompañada de una verdadera recuperación biológica del río, ni se ha traducido en un salto cualitativo en su estado ecológico ni en el de su ecosistema fluvial”.

Los ríos deben de volver a ser lo que eran. No sólo por algunos vecinos nostálgicos de otros tiempos o algunos naturalistas ávidos de un paisaje, el de los bosques de ribera, cada vez más escaso. Es por ley, en concreto la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea, que exige unos ríos con un caudal suficiente y unas aguas de calidad para 2015. Se trata no sólo de agua transparente, se trata de ríos vivos, y esto implica dejar de convertirlos en canales y en jardines.

Anuncis

Debats

One thought on “Gente del barro ¿o del cemento?

  1. Reblogged this on Open Science's Blog and commented:

    “Los ríos deben de volver a ser lo que eran. (…) Se trata no sólo de agua transparente, se trata de ríos vivos”, nos cuentan desde SOS Delta del Llobregat con este maravilloso artículo que analiza la evolución de un Delta del Llobregat en regresión, donde nos asoma e invita a conocer su vertiente histórica hasta su problemática ambiental actual, poniendo especial énfasis en la urgente necesidad de entender a los ríos como algo más que canales acuáticos.

    Posted by Noke in the Cloud | gener 23, 2012, 9:50 pm

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

w

S'està connectant a %s

Logo 2012

Nuevo logo de Delta del Llobregat  (2012)

Nuestro Noticiario Ornitológico

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Join 1.186 other followers

Twitter

Busca per temes

Anuncis
%d bloggers like this: